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Cuento policial

  Roja diversión La fiesta era en la casa de Marcos, mi mejor amigo. Era su cumpleaños y de casualidad sus padres estaban fuera de la ciudad esa semana. Una casa hermosa, de dos pisos con piscina y un amplio patio para que la gente pueda disfrutar. Casi toda la escuela asistió, incluyéndola, ella, rubia de ojos marrones y un cuerpo despampanante. Mi mejor amiga y la chica de la cual estoy enamorado. Tenía planeado decirle lo que sentía durante la fiesta. Ese día llegué temprano a la casa de mi amigo para ayudarlo a preparar todo. En el proceso brindamos por su cumpleaños con una cerveza. No me gusta mucho la cerveza, pero había que empezar tranquilo aquella noche que se veía venir inolvidable. Y así pasaron las primeras horas de la jornada, sin inconvenientes y bebiendo todo lo que se cruzaba en mi camino y bailando con todo el mundo, incluido el enano vestido de Chucky que había contratado Julio, un amigo de Marcos del club y exnovio de mi mejor amiga. No estoy de acuerdo en q...

Versiones del cuento

  Cuento original: Visión De repente la plataforma en la que estaba parado empieza a subir, la oscuridad del túnel se intercambia con el sol y la claridad de la mañana. Una cuenta atrás y 12 personas menos. “Quedan 12” pienso para mis adentros. Escucho el cañón y me doy cuenta que ya no estoy en casa, jugando con mis amigos o cenando las comidas que mi mamá me preparó. Estoy por mi cuenta, solo, tratando de sobrevivir. Llega la noche y recuerdo el momento que fui elegido, mi hermana desconsolada y mi madre se aguantaba las lágrimas. Pasan unos días y quedamos dos, estoy cansado, con hambre, pero resisto. Cuando lo veo corro hacia el con una espada en la mano. Un cañón. Mis manos rojas por la sangre de mi rival, o capaz era mía, miro la herida en mi abdomen y cierro los ojos. Cuando los vuelvo a abrir, estoy en mi cama, solo en la habitación de mi casa, sudado y con la respiración agitada. Miro por la ventana y veo a un conejo saltar por el jardín alrededor de las rosas blanca...

Visión

  De repente la plataforma en la que estaba parado empieza a subir, la oscuridad del túnel se intercambia con el sol y la claridad de la mañana. Una cuenta atrás y 12 personas menos. “Quedan 12” pienso para mis adentros. Escucho el cañón y me doy cuenta que ya no estoy en casa, jugando con mis amigos o cenando las comidas que mi mamá me preparó. Estoy por mi cuenta, solo, tratando de sobrevivir. Llega la noche y recuerdo el momento que fui elegido, mi hermana desconsolada y mi madre se aguantaba las lágrimas. Pasan unos días y quedamos dos, estoy cansado, con hambre, pero resisto. Cuando lo veo corro hacia el con una espada en la mano. Un cañón. Mis manos rojas por la sangre de mi rival, o capaz era mía, miro la herida en mi abdomen y cierro los ojos. Cuando los vuelvo a abrir, estoy en mi cama, solo en la habitación de mi casa, sudado y con la respiración agitada. Miro por la ventana y veo a un conejo saltar por el jardín alrededor de las rosas blancas. Parece un dejavú y es el ...

Presentación

  Soy Matías Herrera Castro, tengo 18 años, pronto 19, y estoy comenzando a cursar la carrera de Comunicación Social. Nací en CABA, y viví toda mi vida acá en la ciudad junto a mis padres y mi hermana. Soy una persona bastante introvertida e incluso tímida cuando no me encuentro en confianza con las personas, me cuesta socializar y se podría decir que me siento incómodo en entornos desconocidos. En el año de la pandemia, en 2020, estaba en 4to año de la escuela secundaria, y el momento de elegir una carrera se acercaba. Tenía claro que no quería seguir ninguna de las carreras mas “tradicionales” como lo son derecho, medicina, economía, etc. Sabía muy bien que es lo que NO quería para mi futuro, pero lo que quería, ahí se me complicó la cosa. Encerrado en mi casa, sin contacto con el mundo exterior más allá de lo que son las redes y la televisión me di cuenta de que la labor de comunicar a las personas se volvió fundamental. Siempre me gustaron los deportes y siempre supe que no...